Es Posible – y Tú Lo Puedes También

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Barbara Britt
Barbara Britt

Es Posible – y Tú Lo Puedes También

Por Barbara Britt, Presidente, B. Britt LLC

“Todo sube y baja en Liderazgo” ~John C. Maxwell

Pregúntate:  ¿Qué fuera si supieras con toda seguridad que fuiste creada/o Únicamente para este Momento en el Tiempo?

Tengo el placer de relatar esta historia del árbol del bambú. El campesino se arriesga tratando de cambiar el futuro de su familia, no sólo los de esta generación pero los de las generaciones futuras. En su terreno, en vez de plantar alimentos, decide plantar una semillita después de otra. Surco tras surco se ve solamente la tierra limpia de piedras y mala hierba. ¿Puedes imaginarte lo que el resto del pueblo piensa? El campesino regará, fertilizará y limpiará ese campo todos los días y todos los años. Al comienzo le preguntan: ¿Dónde están los arboles? Y siempre les contesta “Saldrán pero después de años de riego y fertilizantes.” Ahora, después del cuarto año ya ni le preguntan y ni se burlan de él. Lo que es peor, es invisible. El campesino empieza a dudar pero sigue regando, sacando la mala hierba y fertilizando el campo porque lo importante es creer en sí mismo y en su decisión.

El quinto año el pueblo se despierta oyendo un grito de alegría. Cuando llegan al sembrío, ven el milagro del campesino más suertudo de todo el pueblo. Al mirar el sembrío, ven los retoños por todos lados y ahora es el turno de ver que crezcan hasta más de 90 pies de alto.

Algunos se preguntarán: “Y qué hacían las semillas todo ese tiempo?”

Para aquellas personas empeñosas, las semillas del árbol de bambú chino se dedican a formar raíces profundas y amplias durante 5 años antes de dar señales de vida fuera de la tierra. Luego producen más de 90 pies de madera ¡en solamente 6 semanas!

Los otros campesinos ven suerte y milagros, pero nuestro campesino sabe:

“La mejor suerte de todas es la suerte que tú haces por ti mismo.” ~Douglas MacArthur~

Como el campesino, forma la habilidad de liderazgo en tu hija/o usando raíces amplias y profundas. Esto hará que crezcan altos, fuertes y flexibles para poder soportar los vientos y balancearse mientras aprenden a llegar a la zona cómoda. No temas que tengan fallas porque eso es lo que fomenta su crecimiento. El riego y fertilización constante de su creatividad y sabiduría, el reconocimiento de sus dones y generosidad junto con sus retos, mientras tú los respaldas y les proporcionas seguridad; pero son ellos los que crean su futuro y lo deciden. Modela el corazón del siervo con ellos diariamente. Anímales a seguir lo que les gusta y desarrolla el dicho: “Sino yo, ¿quién?”

A veces lo mas difícil es ser el compás para que puedan viajar lejos y a lo ancho; pero saber el camino de regreso a casa cuando sea necesario. El otro día uno de los muchachos del Boys and Girls Club dijo esto. Cuando lo dijo, pude ver a la persona en la que él se convertirá. Esto es lo que dijo: “Solamente la persona que deja de remar, tiene tiempo de zarandear el bote.” ~Jean-Paul Sartre~

Luego el joven lo explicó con palabras que me llegaron al corazón. Sencillamente dijo que ya estaba cansado de zarandear el bote y que iba a remar por su generación.

Mi pregunta para ti es ¿Ya agarraste los remos y facilitas el que otros remen al igual que tú?