Una Piedrita en Paraguay, 2a Parte: Sonidos de la Tierra

0

Una Piedrita en Paraguay, 2a Parte: Sonidos de la Tierra

Por Michelle Teletón, Profesora Asociada de Corno, FSU, mstebleton@fsu.edu

Durante mi último viaje a Paraguay, estaba haciendo un concierto con una orquesta juvenil en Asunción que fue una parte del programa Sonidos de la Tierra. Los jóvenes tomaron el autobús de pueblos distantes—algunos viajaron unas horas—para estudiar y realizar música en la ciudad para complementar sus estudios locales. El día de nuestro concierto, un estudiante llegó más de una hora tarde, lo cual normalmente iba a resultar en expulsión del programa. Le dieron una oportunidad para explicar su retraso; él explicó que estaba en el autobús cuando el hombre de pie junto a él fue apuñalado en un robo. Con sangre en su camisa, el chico, de unos 14 años de edad, tuvo que volver a casa para cambiarse de ropa. Me impresionó el porte calmado del estudiante; él vino de una zona particularmente peligrosa, y simplemente continuó su jornada. Su objetivo principal era llegar a su programa de música, una parte de su vida que siempre le dio satisfacción profunda, y un entrenamiento vocacional que eventualmente iba a elevarle de su situación económica.

Luis Szarán, director de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción, fundó Sonidos de la Tierra, el programa de música nacional. Como me lo explicó en 2007, los niños comienzan con arpa o guitarra, instrumentos indígenas a la música folklórica nacional. Para participar, los padres tienen que invertir completamente—ellos consiguen la madera para hacer los instrumentos. Para algunos, eso significa cortar el árbol y cepillar la madera antes de mandarlo a los fabricantes voluntarios de los instrumentos.

Después de unos años de participación en los grupos de música folclórica, los estudiantes jóvenes entonces comienzan a tocar un instrumento de la orquesta clásica. Profesionales de la orquesta en Asunción viajan semanalmente de pueblo a pueblo para enseñar los jóvenes en cada de los 72 pueblecitos del interior que participen. Los estudiantes de una región ensayan juntos mensualmente, todos habían aprendido la misma música para un concierto regional que, juntos, contiene todos los instrumentos necesarios para una orquesta.

Una cosa maravillosa pasó cuando este programa estableció sus raíces en Paraguay. La proporción de graduación de la escuela secundaria aumentó—dentro del grupo de estudiantes de música a 100%. Muchos de estos estudiantes llegan a recibir una educación universitaria. El programa se ha desarrollado para servir 3000 participantes, y varias generaciones de alumnos se han graduado; la tasa de colocación está actualmente a 100%, y muchos ex-alumnos vuelven a enseñar en el mismo programa que llegó a ser una parte integral de sus vidas.

El programa en sí se ha convertido en algo aún más diverso. Ofrecimientos incluyen grupos temáticos además de las orquestas tradicionales: coros de arpas (el Maestro Szarán organizó el coro de arpas que rompió el récord mundial para el grupo de este tipo más grande), grupos femeninos, y un grupo ambiental conteniendo instrumentos con un tema de agua, como jarras, mangueras, y embudos. Lejos de los peligros de un pueblo remoto, los grupos ahora se presentan en teatros internacionales, incluyendo a los American Music Awards. Los efectos de las piedritas en Paraguay están difundiéndose por el país entero y más allá. Para más información, por favor visite a http://www.sonidosdelatierra.org.py/